Todas tenemos “esos días” en los que nos preguntamos cómo fue que llagamos a semejante estado corporal: IMPRESENTABLE! Todo lo que nos probamos nos queda apretadísimo, imposible salir de casa porque lo único que sentimos cómodo es al pijama. Obviamente son los días en los que pretendemos que nos calce a la perfección el jean que usábamos hace 3 veranos atrás, porque JUSTO nos acordamos que a un chico con el que salíamos le encantaba como nos quedaba.
Ahí empieza tu día arruinado, nada te entra, los rollos de tu panza salen por los acostados haciéndote burla, el strapless que amabas ya no te marca el cuerpo, sino que pareces un matambre arrollado, y OBVIAMENTE lo único que quedó en su lugar fueron las lolas, ni medio centímetro se dignaron a crecer las guachas! La grasa se fue desparramando a su antojo, hizo lo que quiso y ni siquiera nos avisó que nos estaba por invadir...
Desesperadas damos vueltas el sótano buscando la bici fija que alguna vez compramos de oferta en Sprayette, junto con la colchoneta, las mancuernas, el step y toda la artillería necesaria para reducir, endurecer, transpirar y modelar. Queda todo acomodadito, listo para usar, pero... Una especie de milagro, si si, eso es lo que necesitamos! Imposible revertir en tan poco tiempo lo que venimos alimentando desde la infancia; porque no podemos negar que nos comimos todos los postres, las pastas de los domingos, la/s cervecita/s con amigos y maní, el lomito para ver la peli, la pizza, la picadita, los chocolates, las tortas y la re p..... que me parió! Quién me mandó a desubicarme de esa forma!?
Cargo de conciencia, el suficiente como para arrancar aunque sea una caminata de 20 minutos al día, PEOR ES NADA te decís a vos misma y allá vas...Caminaste, hasta te animaste a trotar, te transpiraste la vida, sentiste que te quedabas sin pulmones, las piernas no te dejan de temblar y cuando vas directo a la balanza no sólo NO BAJASTE DE PESO, sino que aumentaste por el litro y medio de agua que te tomaste mientras hacías tu descanso de 10 minutos a mitad de la caminata... PORQUE NADIE TE AVISÓ QUE EL AGUA TAMBIÉN ENGORDAAAA!? Resignada tiras la toalla, te pegas una ducha y te sentas frente al tele a tomar tus mates con criollitos de todas las mañanas.
Sigamos disfrutando del placer de comer, nos animemos a cambiar de talle cuando salimos de compras, no nos atormentemos por no poder usar la pupera que tan bien nos quedaba a los 15, es algo con lo que no nos conviene luchar porque sin dudas vamos a salir perdiendo mujeres. No hay vuelta que darle...
La edad y la ley de gravedad son DIRECTAMENTE PROPORCIONALES!
No hay comentarios:
Publicar un comentario